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The O.C.
The O.C. es una de mis series favoritas, y eso se debe en gran parte a dos de sus personajes principales: Seth y Sandy Cohen. Supongo que muchos que no han visto la serie, tienen la idea de que es un drama barato estilo 90210, pero en realidad eso es sólo una parte, y que por cierto no se toma muy en serio.
En realidad, lo que predomina es el humor, muy al estilo del siguiente clip.
En realidad, lo que predomina es el humor, muy al estilo del siguiente clip.
"The Talk"
1:21 p. m. | Etiquetas: Televisión, The O.C., YouTube, Zimmerman Recomienda | 2 Comments
El absurdo, la filosofía, y... Wonderfalls!
Creo haberlo mencionado antes, pero de todas las cosas a las que me dedicaré en este mes de vacaciones, entre las que se encuentran 1. pasar la expansión de Warcraft 3, The Frozen Throne; 2. pasar Mass Effect por segunda vez y tratar de resistir mi sentido moral y destruir la maldita Citadel ahora sí; 3. ordernar mi cuarto; 4. leer toda la serie de la "Fundación", de Isaac Asimov; y otras más, seguro.
Bueno, como decía, entre todas esas cosas, hay una que sin duda se destaca por su carácter más... mmm... trascendental, digamos. Hablo de preparar mi ponencia para el Congreso Nacional de Estudiantes de Filosofía.
Primero había pensado hacer una adaptación de un ensayo que hice el año pasado, pero finalmente he decidido ahondar más en el tema, y por eso, le estaré entrando con fuerza a "Temor y temblor", de Søren Kierkegaard, pues el tema que estaré trabajando está centrado en ese libro.
Sin dar más vueltas, trataré de explicar un poco de dónde es que parto exactamente. Kierkegaard, en sus primeros escritos pertenecientes a la autoría indirecta, delimita tres posibles etapas en el camino de la vida: la estética, la ética y la religiosa (para una breve explicación de las dos primeras, y de las etapas en general, revisen este post). Justamente, tras haber explicado la segunda etapa en la segunda parte de su excelente libro "O lo uno o lo otro", y que aparenta ser autosuficiente, Kierkegaard nos sorprende con la tercera etapa: la religiosa.
Explicada de manera muy breve, la etapa, o estadio religioso, consiste en ponerse a uno mismo por encima de lo ético, en la medida que lo ético es lo general/universal, válido para todos; pero no de una forma en que simplemente se transgredan ciertas normas, pues aquéllo sería simplemente inmoral, sino que se haga mediante la relación del particular (con particular me refiero a un individuo concreto) con algo que consideremos superior a lo ético, a lo general/universal, o sea, una especie de absoluto (en el ejemplo de Kierkegaard el absoluto es obviamente Dios). Pero este absoluto, en la medida que es superior a lo ético, puede ir directamente en contra de lo general/universal, o sea, puede ser inmoral, y además, no es simplemente un nuevo juego de reglas, puesto que de ser fijas, se volverían igualmente válidas para todos, y reemplazarían a lo ético, sino que se dan siempre en la relación con el particular, por lo que es éste quien, en su calidad de particular, se pone por encima de lo general, y su relación con lo absoluto queda estrictamente en la esfera privada entre ambas partes.
Como ya dijimos, lo absoluto puede ir directamente en contra de lo general/universal, de la razón, y esto lo hace absurdo. Así, tenemos un absoluto irracional (o simplemente más allá de la razón), pero superior a la razón y a la ética. Esta es la sombría propuesta de Kierkegaard. Parece extrema, pero se nos muestra como la única forma de salvar a la fe de los límites de la mera razón.
La experiencia me señala que es verdaderamente difícil digerir esto, y no podría ser de otra manera, puesto que Kierkegaard presenta el problema como una paradoja que escapa los límites de la racionalidad, y en este sentido, equivalente a un absurdo como podríamos ver en la filosofía existencial francesa del siglo XX.
Ahora, lo interesante del estadio religioso es que es muy difícil encontrar ejemplos del mismo. Sin duda Kierkegaard escoge el ejemplo preciso para su libro "Temor y temblor", pues usa nada más y nada menos que al padre de la fe, Abraham, refiriéndose particularmente a la parte en que Dios le pide sacrificar a Isaac. Y para mi ensayo, usé un personaje de la obra de teatro "El diablo y Dios", de Jean-Paul Sartre, pero la verdad es que me quedan dudas de si es que se aplica correctamente.
De forma paralela, en esta primera semana de vacaciones, tuve la fortuna de ver por segunda vez la excelente serie de televisión llamada "Wonderfalls", del 2004, y que fue cancelada durante su primera temporada, concluyendo con apenas trece episodios (la primera fue en el 2004 cuando la Fox la pasó enterita acá en latinoamérica).
El elenco de la serie "Wonderfalls".
Recién ayer, al terminarla, algo me hizo click, y me di cuenta que el personaje de Jaye Tyler, una joven de 24 años graduada en Filosofía por la prestigiosa Universidad de Brown, y que, sin embargo, o tal vez sería más apropiado decir "consecuentemente", trabaja como empleada en una tienda de souvenirs en las cataratas del Niágara, resultaba como un ejemplo perfecto de este último estadio kierkegaardiano. Un día, de pronto, figuras con forma de animales (como un oso de peluche o el dibujo de una serpiente en un polo) le empiezan a hablar de forma bastante críptica, ordenándole que haga determinadas cosas.
En cada capítulo, por lo general, los absurdos mensajes como "no le devuelvas el dinero" a cierta cliente, van tomando forma y terminan integrando parte de un plan mayor, aunque completamente imprevisible desde un inicio. Así, una desconcertada Jaye, se encuentra obedeciendo los mandatos, algunos explícitamente inmorales, simplemente porque estas voces pueden hasta impedirle dormir si no son correspondidas. Tenemos, también, que a lo largo de la serie, Jaye, de manera muy lógica, se cuestiona su propia sanidad mental (sé que se dice "cordura" en español), pero termina sometiéndose a esta fuerza mayor, por más que al final se le pida abandonar lo que más le importa en la vida. Un verdadero salto de fe.
Así, haciendo la relación explícita, Jaye (el particular), se sobrepone ante lo general/universal porque las voces (lo absoluto/absurdo) le dicen que lo haga, incluso si una acción parece inmoral, y esto es importante, porque no es que se desconozca lo ético: se sabe muy bien qué está bien y qué esta mal, pero esto no importa. Se añade, también, que ella es conciente de lo absurdo de su situación. Sabe que puede estar loca. Sin duda, al tratar de comunicarlo, esa es la reacción de sus interlocutores. Por dicho motivo, se encuentra sola.Pero Jaye tiene fe, me parece, en el sentido muy particular que propone Kierkegaard, y renuncia a tanto se le pide. ¿Y al final? Bueno, vean la serie. Está en internet y hasta en polvos.
Para terminar, aclaro que no integraré este ejemplo para mi ponencia (quizás el próximo año). Simplemente lo pongo porque me parece bastante sugerente, y espero me sirva tenerlo en cuenta a la hora de releer "Temor y temblor". Además, la serie es buenísima y la quería recomendar.
Me despido, pero los dejo, de forma casi gratuita, con el tema musical de la serie, pero en su integridad. Es genial.
Andy Partridge - I Wonder Why The Wonder Falls
6:16 p. m. | Etiquetas: Absurdo, Amo a Jaye Tyler, Filosofía, Søren Kierkegaard, Televisión, Zimmerman Recomienda | 10 Comments
Shit
The Wire es la mejor serie de la televisión. Y lo digo así sin hacerme bolas. Es verdad y punto. Véanla.
Pero el motivo de este post es algo de una naturaleza mucho más particular, o sea, sobre uno de los personajes secundarios: el senador Clay Davis, y su particular forma de pronunciar la palabra del título. Vean.
Clay Davis - Shieeeeeeeeeeeeeeet
2:07 p. m. | Etiquetas: Clay Davis, Shit, Televisión, The Wire | 8 Comments
Way Down In The Hole
En este blog todos somos fans de The Wire, a la que personalmente considero la mejor serie de la televisión (empatada con The O.C., claro; y sin contar comedias). Es difícil entender su genialidad sin haberla visto, por lo que recomiendo altamente que sea adquirida por ustedes, dignos lectores, en la brevedad posible. No hay forma de que lo lamenten.

Otra prueba de su calidad es justamente el poco éxito que tuvo entre el público, mas no con la crítica.
A manera de homenaje, pongo las cinco versiones distintas de la canción del comienzo, Way Down In The Hole, cada una correspondiente a una temporada.
Five Blind Boys Of Alabama - Way Down In The Hole
The Neville Brothers - Way Down In The Hole
Tom Waits - Way Down In The Hole
Domaje - Way Down In The Hole
ManicM - Way Down In The Hole
The Neville Brothers - Way Down In The Hole
Tom Waits - Way Down In The Hole
Domaje - Way Down In The Hole
ManicM - Way Down In The Hole
Edito para aclarar que la versión de ManicM no corresponde a la quinta temporada, y en realidad a ninguna, así que para enmendar mi error, pongo la versión verdadera, por Steve Earle, enforma de video.
Steve Earle - Way Down In The Hole
1:08 p. m. | Etiquetas: La Batería, Televisión, The Wire, Zimmerman Recomienda | 2 Comments
Ding Dong! The Strike is Dead
Por fin murió- it's Undeniably and Reliably Dead- la huelga de guionistas. 5 terribles meses les tomó a los guionistas llegar a un acuerdo (que no nos interesa comentar aquí, lo único que sabemos es que se harán más ricos aun) con el gremio de productores de Hollywood. Las perdidas ya no se cuentan por millones sino por billones: de nuevo: ¡a quién le importa!. Lo que sí es importante es que nuestras amadas series regresan al prime time y los gringos nos dan, una vez más, la oportunidad de perder el tiempo y embrutecernos frente al televisor. Cuántas horas perdidas en las cuales hubiésemos podido leer un libro, escuchar una sonata para piano de Beethoven, ver a nuestros hijos crecer...de nuevo: ¡a quién le importa! Regresan. Están vivas. Eso es lo que importa. Ahora veamos Grey's y Desperate más que nunca, repetidas veces, infinitas veces...ahora nunca van a dejar de producirce así que aprovechemos...no vaya a haber otra huelga.
Termino de escribir este post con un mal sabor de boca. En efecto, yo sí disfruto verdaderamente de algunas de estas series y le doy gracias a Alá por el regreso de ellas. Te extrañaba The Office Us: it's good to have you back.
Termino de escribir este post con un mal sabor de boca. En efecto, yo sí disfruto verdaderamente de algunas de estas series y le doy gracias a Alá por el regreso de ellas. Te extrañaba The Office Us: it's good to have you back.
6:03 p. m. | Etiquetas: Buena Onda, Huelgas, Series, Televisión | 1 Comments
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